Buscando Apartamento en Buenos Aires

Dicen que mudarse es unas de las situaciones más estresantes que puede uno atravesar en la vida. El problema es que no sé si referían a encontrar un lugar para mudarse o a la mudanza en sí (empacar, cajas, etc). Lo sabía Carrie Bradshaw de “Sex and The City”, quien una vez dijo: “Encontrar un departamento en una gran ciudad es más difícil que encontrar marido”. Girl, you were so right.

Jamás creí que algo me pudiera provocar tales niveles de ansiedad y lloradera. Pero no les vengo a hablar sobre lo difícil que es conseguir apartamento en Buenos Aires y sobre la burocracia detrás de todo eso, ya que hay decenas de sitios en la web que te dan información sobre los tramites. No. Yo vengo a contarles la historia de María Alejandra y lo que he tenido que vivir en la búsqueda de un hogar decente.

MALDITO INTERNET

Cuando mi novio y yo supimos que ya casi teníamos el dinero reunido para buscar departamento, una noche nos pusimos a buscar en diferentes páginas web. Yo ya había mirado previamente uno que otro, es decir, había estado hojeando y echado el chismecito, pero solo de reojo.

Lo que no sabía es que el mundo de la inmobiliaria en Internet puede ser un lugar muy oscuro.

Hay de todo y lo digo en serio. Lo primero que notas es que muchos anunciantes no saben tomar fotos, mostrar algo útil que te dé una perspectiva más clara de cómo es el lugar (you had one job!). Hay personas que suben fotos borrosas, de esquinas o solo de la sala, pero no de la cocina, por ejemplo. Hubo un sujeto que tomó como cuatro fotos de las plantas del apartamento que tenía en el balcón. Si, de las matas. Otro tomó sin decir mentira, diez fotos de la piscina del edificio y áreas comunes, pero solo cuatro de la vivienda en sí. La piscina de frente, la piscina diagonal, la piscina de cerca y de lejos, la piscina cubista, la piscina impresionista, la piscina pop-art… ¡No me importa la piscina!

También ves precios absurdos, apartamentos que son un hueco y carísimos sin nada más que el piso. Otros que son más costosos que un alquiler en Nueva York (no es broma, lo confirmé). Pero a veces pasa lo contrario. Pasa que encuentras algo demasiado bueno para ser verdad y uno se pregunta: ¿Cuál es la trampa?

Por ejemplo, hubo uno que era precioso, surrealista, como de hotel y muy económico. Mi novio me dijo emocionado: ¡mira este! Lo primero que le dije fue: No lo sé, Rick. Parece falso.

Llamamos y nadie nunca nos contestó…

A veces me metía a ver departamentos preciosos y también extremadamente caros. Andrés enseguida me decía: ¿para qué te metes allí? Veamos los que podemos pagar. Yo enseguida le respondía: shht, shht, ya va, déjame soñar. ¿Viste la isla de esa cocina? Juro que dormiría allí.

Como él estaba más ocupado que yo, quedé oficialmente delegada en la búsqueda de la última esfera del dragón. Tenía la misión más importante: encontrar nuestro hogar

¿Quieres saber más? Sigue leyendo…

LLAMADAS, CORREOS Y SPAM

Durante las siguientes semanas estuve suscribiéndome a inmobiliarias, llamando a personas, recibiendo/enviando correos y violando mi buzón de entrada con Spam. En serio, mi Gmail se llenó de correo diarios que decían: ¡Alejandra, nuevo departamento en Palermo! ¡Alejandra, ya hemos encontrado el lugar ideal para ti!

Really, bitch? I don’t think so

A pesar de insistir, casi siempre me decían lo mismo: necesitas una garantía o ya está alquilado. Para quienes no entiendan eso, como dije anteriormente, hay muchos blogs que lo explican, pero básicamente sin eso no puedes mudarte y para uno como extranjero es una situación bastante difícil. A veces pasaba tambien que era ideal, pero quedaba lejísimos de donde Andrés trabaja o de mi Universidad y no nos convenía.

Eso, sumado al pasar de los días, comenzó a afectarme y a hacerse más difícil para mí vivir en la habitación. Así que, por esta razón, me dio una crisis existencial y caí bajo muy bajo.

Les explico.

Durante aproximadamente un mes comencé a ver fotos de departamentos decorados en Instagram y Pinterest. No sé por qué lo hacía y aun lo hago a veces, es como cuando uno está a dieta y se pone a ver fotos de comida: Una auto-tortura. Yo estaba haciendo lo mismo, pero con baños y cocinas. El 90% de los likes de mi Instagram pasaron de ser sobre maquillaje, paisajes, comida, arte, etc. A esto:

Supe que tenía un problema cuando en Twitter coloqué una foto de una cocina que había visto toda vintage y alguien me dijo: ¿Te volviste una chica Tumblr?

En seguida borré el Tweet…

LAS INEVITABLES DECEPCIONES

Cuando encontré apartamentos tipo estudio para los cuales cumplíamos las condiciones requeridas fui a visitarlos personalmente. Me gustaron, pero por alguna u otra razón no se daba.

Fueron al menos unos cuatro pisos que fui a ver en un par de semanas, pero al no pedir garantía me quisieron chupar el alma con las comisiones, con el alquiler o con las expensas. A pesar de todo, en su momento no me afectó, porque no sentía que valía del todo la pena y siempre les decía lo mismo al finalizar la visita: lo consultaré con mi pareja y te mandaré un Whatsapp o un correo con la respuesta.

Jajaja.

Y así pasaron los meses… hasta que ocurrió algo que me afectó de verdad.

Resulta que encontré el departamento PERFECTO, pero la palabra perfección se queda corta. Estaba amueblado tipo Pinterest (lo siento, denme por perdida), tenía todo lo que necesitábamos, incluso lavadora, nevera y un plasma. La zona era preciosa. El precio estaba asequible, no pedían garantía y era con dueña directa; Una joven muy agradable que se mudaba a Barcelona, España y que estaba apurada en alquilar e irse.

La contacté un viernes por la mañana y me dijo que ese mismo día fuera a las 8:30 p.m. a verlo porque a las 8:00 p.m. antes que nosotros, lo iba a ver otra pareja. Me ilusioné. Le dije a Andrés que me acompañara y se pusiera bonito. Yo me arreglé para dar una buena impresión.

Así que tomamos el autobús y luego caminamos un par de cuadras hasta el edificio. Llegamos y el lobby era PRECIOSO, muy moderno. Yo estaba flotando en una nube de algodón rosado y soñando despierta. Llamamos al intercomunicador y la joven nos dijo: ¿Ale, sos vos? Ya bajo, dame unos minutos.

Esperamos…

Y finalmente bajó, acompañada de la pareja que venían muy sonrientes y alegres.

¨Más tarde les mando el contrato por correo¨ fue lo primero que le escuché decir a la dueña. Mi nube de algodón rosado se deshizo y caí al vacío como el coyote

La pareja se marchó y la dueña nos contó muy apenada que ya habían reservado el lugar. “Estas cosas son así, lo siento Ale” me dijo. Yo sabía que no era su culpa, no era culpa de nadie. Efectivamente, así funciona esto.

De todas formas, subimos al apartamento porque ella nos quería dar el contacto de no sé quién que también estaba alquilando no sé qué en no sé dónde. Les voy a ser honesta, no escuché nada. Solo me quedé viendo la sala e imaginando una vida allí. Todo pasó en cuestión de segundos. Andrés siempre tan diplomático, hablando con la dueña, pero sabía que también se sentía mal.

Apenas bajamos y nos despedimos me puse a llorar. Era la segunda vez que lloraba en 6 meses desde que había emigrado. Y otra vez esa sensación, por segunda vez de extrañar mi casa, mi intimidad, mis recuerdos.

Caminamos en silencio y fuimos a comer algo, pero, aunque tenía hambre no tenía ganas de comer nada. ¿Alguna vez te ha pasado? ¿Qué te suena el estómago, pero no te entra un bocado? ¿O que comes por inercia y la comida no te sabe a nada?

De regreso en el autobús, Andres me preguntó: ¿te regresarías a Venezuela?

Le cogí la mano, negué con la cabeza y le dije: para atrás ni pa’ coger impulso.

TENER PACIENCIA Y NUNCA RENDIRSE

Toda esta experiencia me enseñó que en la vida hay que tener paciencia y nunca dejar de intentar conseguir lo que más deseas en su momento. Este tipo de situaciones puede pasarle a cualquier persona, en cualquier lugar del mundo, no necesariamente a alguien que emigra. Puede ocurrirle a una joven que desea independizarse y vivir sola o a un hombre que quiere separarse de su esposa y necesita comenzar de nuevo. Es difícil encontrar un nuevo hogar y lo es más si no posees los recursos suficientes o estas muy justo, no nos engañemos, así funciona el mundo. Pero a veces no se trata de dinero, se trata de levantarse cada día y decirte a ti mismo: ¿Qué hice hoy que me acerca más a lo que deseo? ¿Qué tanto he luchado hoy? Hay situaciones que no podemos cambiar o pueden ser muy duras y lo único que nos queda es la actitud con la que enfrentamos las adversidades. Si necesitas una pausa para llorar y deprimirte, hazlo. Tomate un sábado o un domingo, cierra las ventanas, compra un pote de helado y desahógate o ve una serie en Netflix. Si puedes, pide comida china a domicilio y no te bañes.

Luego de atravesar esa fosa profunda en tu interior, levántate de nuevo. El lunes por la mañana báñate, aféitate y ponte bonito. Si eres mujer arréglate el cabello y maquíllate como si fueras a un evento importante y usa tu perfume favorito. Organízate, sigue luchando…

Eso fue lo que yo hice. Luché y no lo conseguí. Me detuve un momento para desahogarme y agarrar fuerzas. Luego seguí en la búsqueda, sin dejar de lado mis otras responsabilidades, hasta que finalmente vi luz al final del túnel…

 UN NUEVO COMIENZO

Actualmente estas palabras las escribo desde mi nuevo hogar. Estoy sola en la sala, tomando un café y viendo como una brisa de invierno entra por la ventana. Se respira paz. De fondo suena una canción Norah Jones.

Estoy en casa…

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Si quieres saber cómo finalmente encontramos departamento y como fue la mudanza, no te pierdas el siguiente blog.

Si has tenido una experiencia parecida buscando departamento, ya seas emigrante o no, cuéntalo en los comentarios.

Si escuchaste el sonido (el silbido) del coyote cayendo al vació en tu cabeza al ver la foto, comenta también.

Instagram: @AlejandraIriza

Twitter: @AlejandraIriza

 

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13 comentarios

  1. Vaya! Toda una Odisea. Me senti en tus zapatos.

    Me encanta tu blog y la forma como te expresas 😉 … es el primero que leo. Pero le encanto. Te seguire leyendo 😉

    Eres una niña hecha’ pa’ lante.

    Exitos. Desde Maracaibo, (leyendote sin electricidad)… Angelito.

  2. Sigue escribiendo y no pares, pero da el siguiente paso: tu narrativa es ligera, divertida, conviértela en historias cortas , novelas y te aseguro que serás exitosa: eres una escritora natural,

  3. Entiendo perfectamente a lo que te refieres, yo también estoy en plan de mudanza y me pareció estar leyendo mi autobiografía. La realidad inmobiliaria donde vivo es distinta pero las analogías son innegables

  4. Hola. Totalmente cierto lo que comentas. Muy bella forma de plasmar las vicisitudes por las que pasamos todos los que emigramos, no está demás decirte que la paciencia es el arma más poderosa que tenemos. Y poco a poco sabrás que es una virtud poderosa a la par de actitud. Desde México un paisano.

  5. Hola que bueno tu forma de plasmar tu historia como inmigrante te cuento que fuis a buenos aires y conseguí un alquiler por medio de una inmobiliaria nada que ver con las fotos que me presentaron y por falta de paciencia ya me había aventurado a alquilar ya que me paso que los que me gustaban siempre iban 4 parejas antes y alguna se quedaba con el alquiler, me entregaron el departamemto sin pintar totalmente sucio la cocina se estaba comiendo los gabinetes por dentro y llame al dueño y le explique y me dijo un sábado a las 8 pm rompa el contrato y se sale tuve que rogarle con dos mejores de edad que sin mis hijas y aceptar quedarme en ese lugar que nunca sentí mi hogar sólo dure un mes perdiendo depósito comisión y mes adelantaos

  6. Esta historia me recuerda cando me toco irme a Caracas en 2006…a final de 2005 el viaducto a La Guaira finalmente colapsó (pobre estaba sin recibir un cariñito desde que lo inauguro Pérez Jiménez) y de repente todas las ofertas de residencias se colapsaron con gente de La Guaira y del litoral..ahi no se manejaba nada de internet, eso era comprar El Universal a las 7am para ver los clasificados y llamar de una las ofertas….las cuales algunas ya estaban ocupadas hacia 5 o 10 min…en ese mes toco patear las zonas de Caracas donde se podía vivir, por las mañanas, al salir del trabajo o en fin de semana…mientras en la casa donde me estaba quedando la paciencia se agotaba…es duro salir a la calle del trabajo sin saber si tendrás techo al día siguiente..así que comprendo la escena del llanto..son cosas que pasan…después las cosas se acomodan, Dios nunca olvida a uno…ese es el chiste de ese tipo de experiencias…

  7. Justo me acaba de pasar lo mismo. El depa donde estamos lo van a vender y el dueño nos lo comunicó de una forma un tanto brusca (porque luego se flexibilizó todo), el caso es que me vi en la tarea autodesignada de buscar departamento nuevo porque soy el que tiene más tiempo libre de los dos. Y hubo uno hermoso de dos ambientes en 9.500 amoblado y todo. ¡Era tan perfecto que tenía hasta piscina! Firmada la reserva incluso, descansé de la búsqueda por la que tú misma pasaste… Para recibir una llamada dos días después informándome que el dueño ya lo había alquilado por su cuenta… Así, dos inmuebles más y la misma historia. Hasta que dimos con uno en 10.000 y vacío. Para amoblarlo y decírselo a nuestro gusto y antojo. Y eso, para dos amantes del diseño de interiores es todo un sueño. Este último se concreta todo, Dios mediante.

  8. Hola Ale, me gustó mucho leerte, felicidades por tu nueva casa. Nunca te rindas, con esfuerzo todo se puede. Me siento inspirado luego de haber leído esto, saludos desde Barcelona, Anzoategui.

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