Soy una Doña de 23 años 

El otro día nos invitaron a mi y a mi novio a ir a un toque de bandas regionales de acá de Argentina.

Como no teníamos nada mas que hacer ese sábado, nos pareció una buena idea y ademas íbamos a reunirnos con unos amigos y tomarnos unos tragos.

La pasé bien y me gustó la experiencia porque me hizo revivir una época de mi adolescencia la cual recuerdo con mucho cariño, pero descubrí que no volvería a ir porque ya no me llama la atención ciertos lugares y porque básicamente soy una abuela de 23 años.

Retrocediendo un poco en el pasado, para quienes no sepan yo soy de Punto Fijo, Falcon. Viví y estudié allá hasta acabar el bachillerato. Mis aventuras de adolescente, mis inseguridades, primeros golpes que me dio la vida y cambios importantes los viví allá. Para ese entonces, tenia 16 años y estaba saliendo con el que fue mi primer novio. Era músico y cantante de una banda de rock. Yo era una pimpolla que siempre que podía, quería salir. Nunca fui de ir mucho a discotecas, aunque si tuve una época un poco farandulera entre los 18 y 20 años, pero esa es otra historia. La cuestión está en que desde adolescente me gustaba ir en contra corriente. Si a la mayoría le gustaba el regueton a mi me gustaba el rock y el pop en ingles. Si la mayoría iba a la playa de fiesta, yo iba a escuchar bandas o me reunía con amigos y amigas, generalmente muchisimo mayores que yo, en el garaje de una casa a escuchar música y tomar cerveza. Siempre fui la pequeña del grupo.

Ahora bien, volviendo al presente, nuestra primera acción doñistica de aquella noche fue llegar demasiado temprano. Tanto, que el bar ni siquiera había abierto. “Pero son casi las 11:00 p.m” dije, mientras Andres consultaba en el Google Maps si teníamos la dirección correcta. “Es que aquí salen es después de las 1:00 a.m”. Ahhhh. El amigo con el que nos íbamos a reunir nos dijo que estaba en camino así que nos pusimos a caminar y nos metimos a un centro comercial a esperar y agarrar calorcito. Yo me comí unas papas.

Después de una hora regresamos al bar y ya estaba abierto. Entramos y saludamos. Pedimos unas cervezas y nos pusimos a conversar mientras llegaban mas personas. Lo primero que noté fue que era un lugar pequeño, muy pequeño, pero la música estaba pasable. Retrocedí en el tiempo de nuevo a los 16 años y me vi allí, pero con unos jeans y unas Converse, con el cabello mojado y lleno de gelatina porque en ese entonces no tenia una plancha para calmar a la bestia de mis pelos. No pude evitar sonreír y decidí que la iba a pasar bien.

La noche comenzó a transcurrir sin novedad, pero recuerdo que una de las cosas que dije en voz alta fue: “no podemos conversar porque el volumen de la música está muy alto”. Doña Alert nivel 1. En consecuencia me empecé a ladillar (aburrir, para los que no sean de Venezuela). Así que hice lo que todos hacen cuando están aburridos en algún lado: mirar el teléfono. En Twitter decía que iban a pasar la próxima semana un documental de Lady Di por CNN. Oh. Mira esta moda extraña de cejas en Instagram. Ratolina subió video. ¿Otra YouTuber imitando fotos Tumblr? ¿Que pasó con Manuel Bartual por fin? ¿Lo mató su clon? Y así pasó un rato. La buena noticia es que había WiFi, la mala es que me quedaba como 23% de batería: o sea, nada. De igual forma le metí dedo hasta que murió.

A las 2: 30 a.m ya me quería ir. Después de unas horas, una parte de mi comenzó a decir: “¿Por qué vine? Tengo sueño. Quiero estar en mi cama durmiendo o viendo una serie”. Doña Alert: nivel 2.

Luego de otro rato, llegó un momento en el que no soportaba el humo a cigarro tan asfixiante y tuve que salir a coger aire fresco un par de veces porque me picaba la garganta. A mi novio le picaban los ojos y eso lo tenia incómodo. El aire se sentía pesado. Doños Alert: nivel 3.

Alerta. Alerta.

Comenzaron a tocar las bandas y no estuvieron mal pero debo admitirlo: ya no era lo mio. ¿En qué momento me dejó de gustar? Estar en un lugar pequeño sin ventilation y los baños hechos mierda, lleno de humo de cigarro y porro, gente empujandote o echandote cerveza encima mientras saltan. Todo eso alguna vez me gustó, en algún momento me parecía lo mas divertido. No quiere decir que esa forma de pasarla bien esté mal. Pero mis gustos cambiaron con los años.  Yo cambié. Me di cuenta que prefiero divertirme de maneras mas tranquilas como ir a comer a un lugar delicioso o si me provoca tomarme unos tragos, ir a un bar pero de otro estilo, sentarme con amigos y hablar. Preferiblemente con un area para fumadores. Si ponen música alternativa o rock de los 80s y 90s, mejor. Otra cosa que me gusta es ser turista en mi propia ciudad. Explorar y descubrir lugares escondidos, aprender de historia y arquitectura. Conocer en el camino a personas de todas las nacionalidades, culturas, religiones, colores de piel, creencias, etc. O simplemente quedarme en casa viendo alguna serie o leer un buen libro de suspenso y pedir comida.

En otros tiempo (ven que ya hablo como jeñora) me hubiera quedado hasta que todo hubiese acabado y luego de allí me hubiese ido a otro lado hasta las 5:00 a.m. Ay, mijito.

Esperamos que comenzara la tercera banda y decidimos irnos, mi novio también tenia sueño y estaba cansado. Nos despedimos alegando que me sentía mal y nos fuimos agarraditos de manos en medio de la noche. Hacia frío y una densa neblina cubría Buenos Aires. “Creo que esto no es  lo nuestro”, dijo Andrés. Yo asentí. 

Llegamos a casa y caímos como troncos. Los abrigos apestaban a cigarro asi que los tuvimos que mandar a lavar. Yo me tuve que echar champu al menos cuatro veces al día siguiente.

Reflexiones: No intentes ser alguien que no eres 

Pasé el ultimo año con una crisis de identidad. Estuve diciéndome a mi misma que tenia que salir mas, que tenia que aprovechar mejor mi juventud, que estoy en una de las ciudades mas hermosas del mundo con la persona que quiero, que en unos años me voy arrepentir y a veces, aun lo pienso. Pero lo cierto es que esa noche descubrí que no es necesario tener que seguir un guión sobre lo que es “divertido y lo que que no”. Aun puedo hacer todas esas cosas,  pero a mi manera. No debo forzarme en ser algo o alguien que no soy.

Soy una persona tranquila y debo aceptarlo. Ya está. Casi no bebo, con dos tragos estoy bien, no pasa nada. Tampoco necesito emborracharme para pasarla bien ni fumar para demostrar que soy grande. Ni hablar de las drogas o comportarte de forma estúpida e imprudente. No me llama la atención. Tambien hay epocas en las que soy mas sociable que otras y algunas en las que me vuelvo mas reservada. Todo esto lo comento porque hubo una época en la que me presionaban para hacer esas cosas. En algunas ocasiones cedí y en otras no. Todos hemos pasado por eso: si no haces ciertas cosas no eres “divertido”, no eres “cool”. 

Pues al diablo.

Soy una doña, pero una fabulosa y estoy orgullosa de serlo.

Únete al #ClubDeSuperDoños . Eso si, aquí aceptamos doños divertidos, gente seria. Nada de doños y doñas aburridos.

P.D: Estoy pensando en comprar unas plantas para el nuevo departamento. Doña Alert Nivel: 1000. Aun no he ido a una discoteca desde que llegué a Buenos Aires pero cuando vaya les diré que tal. No me verán bailando cumbia ni nada de eso. Lo máximo que puedo hacer es bailar música electronica.

Exacto, eso lo hace cualquiera.

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13 comentarios

  1. me pasa exactamente igual, antes un fin de semana normal para mi era por lo menos madrugar viernes o sabado o si se podia los 2 dias y todo. Justo hoy estuve meditando frente al closet y una invitacion por parte de mi cuñada a salir a una disco tratando de decidir si valia la pena ponerse esos tacones que no uso desde hace dos años que recuerdo me matan horrible!! y adivina? Pijama y directo a la cama a continuar Homeland en netflix 😶 Y me pasa igual, me siento mal porque digo por que antes si y ya no? Y tan joven?! Pero bueno… nothing better than a beauty’s sleep jajaja. Saludos desde una Maracayera en Londres!!

    1. Hola, Paola! Gracias por escribir y bienvenida a este club de doños divertidos. Te recomiendo tambien que veas en Netflix una serie que se llama Ozark, está muy buena, para cuando se termine Homeland y asi, sigas doñeando. Un beso desde Buenos Aires. P.D: yo tambien tengo guardados unos tacones matadores que no me pongo desde hace años.

      1. Muy bueno Alejandra, me sentí muy identificado, y a pesar de tener 31, (ves, ya hablo como un Don nivel avanzado) cuando tenía tu edad me sentía exactamente igual. Y ya teniendo 2 años de haber emigrado, he tratado de a veces salir y hacer cosas que me hacen pensar “Y que hago aquí?, me hubiese quedado en casa terminando de ver “Daughters of Destiny” que me falta solo un capitulo y tan buen documental que es”. Seguro que muchos nos vamos a relacionar con tus palabras. No hacemos mucho ruido pero somos muchos Doños en el mundo.

        P.D. ya casi termino de ver Ozark, esta bien chevere y se va poniendo mejor cerca del final!

  2. Holaa Alejandra! Te sigo desde twitter, me gusta como escribes se me hace súper cómodo leerte!
    He querido preguntarte algunas cosas ya que pienso emigrar a argentina, espero alguna vez podamos hablar!
    Muchos éxitos en todo 💗💗💗

  3. Pasa en BA. Es tan nocturna y hay tantas cosas que hacer que uno se siente culpable por no salir hasta la madrugada e ir a cuanta fiesta haya. Al final asumí mi rol de introvertido y comencé a hacer mis propios planes, pero también es difícil encontrar quien los comparta.

  4. Me gustó mucho tu articulo Alejandra, al igual que los anteriores que has escrito, siempre es un rato agradable leerte. Me sentí identificado con el, a pesar de que tengo 19 años, supongo que la doñeria no conoce edad.

  5. Curioso eso que dices del “dejar ir los mejores años de tu vida”, a mi me lo decían mucho en el liceo: ¿Cómo que no vas a la fiesta? ¿Por qué no vienes a las reuniones? ¡Si son los mejores momentos de tu vida! Viendo en retrospectiva si me muriera ahorita mismo no me arrepentiría de nada, hice un pequeño trato con mis padres: no gastaría dinero en eso pero a cambio quería ir a unos conciertos* y esos si que fueron momentos para recordar (a diferencia del viaje de la promoción que, por lo que me dijeron, fue de normal tirando a fiasco).

    Mi punto con esto es que los “mejores años de tu vida” los gastas sólo si haces lo que no te gusta, como bien lo expresas en la publicación.

    Por cierto ¿has leído de los “ambivertidos”? Son personas que poseen características de extrovertidos e introvertidos. Yo soy así, normalmente introvertido pero de ser necesario o si me pega la luna puedo ser “el alma de la fiesta” (eso sí, después de eso no me quedan ganas de asistir a eventos sociales por meses 😂).

    Saludos doñisticos!

    *Que no era tanto un tema monetario sino logístico.

  6. Tienes ideas muy creativas. Es genuino tu escrito. Muy genial la iniciativa, pero cuida mucho la ortografía. Sí usas modismos que sean más acordes y menos ruidosos de leer. Todo poco a poco. Es un trabajo constante. Éxitos 🌸

    1. Hola, Anto! Gracias por tomarte el tiempo de leerme y escribir. Aprecio tus recomendaciones, así aprendo tambien y mejoro cada dia mas. Un abrazo!!

  7. Hola, soy Andrés.

    En mi defensa, yo me quería quedar un rato más, así que soy un poquito menos doño que Alejandra. Pero si pues, el lugar en realidad era un puto antro y no le hacía honor a las bandas que no estuvieron nada mal.

    Aprovecho para felicitar a mi novia por esta vía. Es muy grato leer que se sienten identificados con sus relatos y que leen desde todas partes del mundo. Sigue así Ale, lo estás haciendo muy bien.

    Te Amo mucho, seguiremos teniendo aventuras y disfrutando esta hermosa ciudad a nuestro ritmo, estoy seguro que vendrán muchas más cosas que contar.

    Abrazo.

  8. Como muchos, me sentí identificado. Justo Ayer un compañero de trabajo me decía que no parezco venezolano, que soy aburrido. Solo porque por lo general el viernes al salir prefiero ir a casa y no a fumar y beber a sitios horrendos como acostumbran.
    Creo que también cuenta las personas con las que se comparte. Cuando salgo con personas con las que no me identifico no sirvo para fingir, no me animo y puedo ser el más aburrido de este mundo. Yo tengo pocos amigos, todos unos doños. Pero cuando nos juntamos cualquier sitio y hasta cualquier hora armamos nuestro graan “bochinche”.
    PD. Por tu forma de ser se nota que eres del interior del pais.

  9. Me pasa enteramente!! Cada día que pasa dejo de ser una chama de 22 para transformar me en doña pensando en las verduras bonitas que comprará! Espero en tu próximo blog nos muestres tu nuevo apto ! Te leo siempre!!

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